El Reglamento Europeo  2020/1149, en vigor desde el pasado 24 de agosto, exige formación obligatoria en PRL  para personal que utiliza productos con estos componentes habituales en productos químicos (especialmente los relacionados con operaciones de carrocería)

La primera acción formativa la realizará ASETRA el próximo día 19 de octubre y servirá de piloto para las posteriores de las asociaciones integradas en la federación

Madrid, 10 de octubre. CONEPA, Federación Española de Empresarios de Talleres de Automoción, realizará el próximo 19 de octubre la primera acción formativa destinada a informar sobre los riesgos de los diisocianatos en las personas que los utilizan y a aconsejar medidas preventivas para minimizar el impacto en los profesionales del taller. Será el pistoletazo de salida a una amplia campaña de formación puesta en marcha por las asociaciones de CONEPA en cumplimiento del Reglamento  (UE) 2020/1149 DE LA COMISIÓN de 3 de agosto de 2020 que modifica, por lo que respecta a los diisocianatos, el anexo XVII del Reglamento (CE)  nº 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, relativo al registro, la evaluación, la  autorización y la restricción de las sustancias y mezclas químicas (REACH).

El programa de acciones formativas de CONEPA contempla sesiones de dos horas de duración online impartidas con personal propio que se ha formado en los últimos meses para adecuar los contenidos del reglamento a las peculiaridades de las empresas de reparación y mantenimiento de vehículos. La primera ha sido convocada por ASETRA, socia madrileña de CONEPA, y servirá como prueba práctica del proyecto. CONEPA evaluará resultados y expedirá diplomas a los profesionales que superen la formación con éxito.

El reglamento entró en vigor el pasado 24 de agosto. A partir de ese momento, todas las empresas que realizan trabajos con productos químicos que contengan determinada cantidad de dichos componentes químicos están obligadas a formar a su personal. En el caso de los talleres, los diisocianatos están presentes en muchos productos de uso común, especialmente los relacionados con acabados en reparaciones de carrocería.

Las medidas contenidas en el Reglamento tienen por objeto evitar el manejo no seguro de los diisocianatos, pero no restringe en ningún caso la disponibilidad de los productos. El motivo de esta restricción obedece al aumento de casos de enfermedades profesionales en los trabajadores que manipulan diisocianatos. Sus principales peligros se deben a la exposición por inhalación o cutánea (como el asma profesional o la dermatitis).